TELETRABAJO: RIESGOS PSICOSOCIALES

No por el hecho de estar trabajado desde casa estamos libres de los riesgos propios de realizar nuestra actividad laboral, es más, en algunos casos, estos pueden verse agravados.

Es cierto que, habitualmente, una de las ventajas que suele atribuírsele al teletrabajo es la posibilidad de autogestionarnos nuestra carga de trabajo (en el caso de que la empresa no establezca mecanismos de supervisión) al tiempo que nos permite una mejor conciliación de la vida privada y la laboral.

Sin embargo, hay determinados factores que pueden hacer que esas ventajas se conviertan rápidamente en desventajas que den lugar a la aparición de desajustes que repercutan de forma negativa en nuestra salud y bienestar como reducción o aumento del rendimiento, aumento de errores, trastornos alimenticios, dependencias, etc.

Debido a la situación actual, muchos nos hemos convertido en teletrabajadores, estando preparados para ello o no, y tenemos que hacer frente a esos factores, entre otros, la conciliación laboral y familiar,  el trabajo en situación de aislamiento, el poco contacto social, la dependencia de las tecnologías o la necesidad de acondicionar un espacio de trabajo en nuestro hogar.

Seguro que todos los que tenemos niños estamos estos días en la misma situación, buscando la forma más adecuada de conciliar nuestra actividad laboral con nuestra vida familiar, especialmente los que tenéis hijos pequeños que son más dependientes y reclaman más atención; es necesario buscar ese equilibrio saludable entre la vida laboral y la personal, para que la gran ventaja del teletrabajo no se convierta en una desventaja.

Aspectos importantes que deberemos tener en cuenta son el establecimiento de una “zona de trabajo” en el hogar, la comunicación (con la pareja y los hijos), los horarios de trabajo, la actividad física, la alimentación y la socialización, entre otros.

No todos tenemos un despacho en casa, por esto es importante habilitar una “zona de trabajo”, en la cocina, en el comedor, en un office o en una habitación, en la que podamos trabajar en un horario establecido y sin padecer interrupciones.

Escuchar de manera activa y comunicarnos con claridad para asegurarnos de que no hay malentendidos utilizando una forma de comunicación que ayude a entender que aunque estamos en casa no podemos estar disponibles y que necesitamos momentos de tranquilidad y sin interrupciones para poder trabajar.

Cosas que podéis hacer para ayudaros con este factor:

  • establecer normas, por ejemplo, si la puerta está cerrada, significa que estáis trabajando. Para entrar en vuestra zona de trabajo primero deben llamar a la puerta y esperar a que les deis paso. Esto podría contribuir a minimizar las interrupciones.
  • organizaros para hacer las tareas de mayor complejidad en las primeras horas de la jornada (cuando los niños seguramente están dormidos) y dejar el resto para las siguientes, de esta forma, las interrupciones os afectarán menos.
  • siempre que sea posible, es buena idea dividir en turnos la atención dedicada a los niños. Sobre todo, en el caso de cuidar de bebés o niños de corta edad (que necesitan un cuidado más directo), de esta forma conseguiréis bloques de tiempo de trabajo concentrado y eficiente. La comunicación con la pareja es esencial en estos casos.
  • planificar los descansos en un espacio diferente al utilizado en el teletrabajo, ya que así os será más fácil desconectar.
  • practicar ejercicios de movilización y estiramientos musculares, para liberar la tensión y mejorar la concentración para la siguiente tarea que tengas que realizar, os dejo una rutina que incluí en el post anterior, podéis hacerla con los niños que seguro que les encanta. (https://www.youtube.com/playlist?list=PL3pk2nRoHNI8oqWLiyaFs_v1GiJmP11Ua)
  • hacer la vista gorda, ceder un poco con los niños; estar un poco más de tiempo delante del televisor, comer unas chuches fuera del horario habitual o irse más tarde a la cama pueden ayudar a reducir el estrés por ambas partes, tener en cuenta que ellos también están confinados
  • igual ya no os acordáis de cómo se hace, pero os ayudará mucho mantener a los niños ocupados proponiéndoles actividades y/o tareas adecuadas a su edad como hacer puzles, pasatiempos, juegos de cartas, yincanas, actividades de cocina (bizcochos, rebozar carne o pescado…), incluso, tareas domésticas.
  • En caso de que no quieran participar, dejarles que se aburran, no les va  a pasar nada.

En cuanto a los horarios de trabajo, es muy posible que nuestra propia empresa no os marque un horario fijo. En este caso, tendréis que organizaros con las tareas del hogar y delimitar claramente, tiempo de trabajo y tiempo familiar. Aunque, si no tenéis un horario estipulado por la empresa, es conveniente que os lo establezcáis vosotros mismos en función de aquellas franjas horarias en las que podáis trabajar con más tranquilidad y sin interrupciones.

Es fundamental hacer una buena rutina y gestión del tiempo, teniendo en cuenta respetar los horarios de trabajo y descanso, ya que la falta de supervisión y/o control por parte de la empresa puede provocar que trabajéis en exceso o, caso contrario, que trabajéis poco.

Cosas que podéis hacer para ayudaros con este factor:

  • establecer rutinas fijas, p.e. poneros el despertador a la misma hora de siempre, vestiros como si fuerais a la oficina ya que vestir de manera más formal os va a ayudar a mentalizaros de cara a poneros a trabajar, marcaros objetivos (diarios, semanales, mensuales y, sobre todo, que sean alcanzables) y cumplidlos y, finalmente, desconectar, evitar que el trabajo os ocupe más horas de las establecidas.
  • hacer pausas cada cierto tiempo, que no pase más de dos horas entre una y otra para moveros, relajaros y volver al trabajo con la atención renovada. Es preferible hacer pausas cortas y frecuentes, ya que así descansareis antes de que sobrevenga la fatiga.
  • no debéis realizar las tareas de casa durante el horario de trabajo ya que dificulta la concentración en las tareas.
  • silenciar el móvil fuera de la jornada laboral, evitar revisar de manera constante vuestro correo, las notificaciones de los mensajes, de las redes sociales…

Además de hacer algo de actividad física moderada, es importante que no descuidéis vuestros hábitos alimenticios

  • Evitar comer por aburrimiento y/o a deshoras
  • Aumentar la ingesta de fruta y frutos secos y reducir la de grasas e hidratos, sobre todo dulces industriales y snacks.
  • Evitar también el consumo de alcohol y café en grandes cantidades.
  • Para finalizar, es muy importante que os relacionéis con otras personas, compañeros de trabajo, amistades, familia, etc. os van a ayudar a desconectar del trabajo y conectar con otras áreas de vuestra vida igual o más importantes. El confinamiento no tiene por qué impedir las relaciones sociales, es un buen momento para ponerse al día con las redes sociales, programas de video llamadas, webinars, formación on-line, etc.

TELETRABAJO: RIESGOS ERGONÓMICOS I

Ante la excepcionalidad de este estado de confinamiento al que nos hemos visto abocados debido a la pandemia del COVID-19, en muchos casos, no hemos tenido la posibilidad de configurarnos el puesto de trabajo en nuestras casas de forma adecuada. Debido a esto, hay aspectos ergonómicos importantes que tenemos que tener en cuenta a la hora de configurar nuestro puesto de trabajo con los elementos que tenemos disponibles en casa.

MESA DE TRABAJO

La altura adecuada de esta son los 75cm., con un espacio suficiente para introducir las piernas bajo el tablero de trabajo de 60cm. de ancho con 65cm. de fondo, y el tablero de trabajo se recomienda que tenga un acabado mate (para minimizar los reflejos y deslumbramientos) con los bordes redondeados y unas dimensiones mínimas de 120cm de ancho con 90cm. de fondo, para que podamos colocar en nuestra ZONA DE CONFORT DE ALCANCE (zona barrida por ambas manos sin necesidad de cambiar de postura) todos los elementos necesarios para trabajar, principalmente, el PC o portátil el ratón y la documentación necesaria.

SILLA DE TRABAJO

Si tenemos una silla regulable en altura, con un asiento acolchado, transpirable y regulable en profundidad, y un respaldo regulable en altura y con apoyo lumbar, PERFECTO, pero no todas las personas tienen en sus casas una silla así, principalmente porque nunca se habían planteado pasar un tiempo trabajando desde sus casas, así que vamos arreglarnos con lo que tenemos.

Es importante elegir una silla ni muy alta ni muy baja, de entre 45 ó 50 cm. (en función de nuestras características personales) que nos permita introducir las piernas de forma cómoda bajo el tablero de trabajo y situarnos delante del teclado (ya que lo situaremos delante nuestro) manteniendo los codos pegados al cuerpo y con una flexión de 90° de forma que nuestros antebrazos y/o muñecas reposen sobre el tablero de trabajo sin sufrir presión en la zona inferior.

Una vez que estamos con los codos, antebrazos y muñecas correctamente colocados, si no llegamos a apoyar los pies en el suelo de forma confortable, sin presionar la parte posterior de las piernas, deberemos colocarnos algún elemento que haga de reposapiés, por ejemplo, una caja de zapatos, para descomprimir la parte posterior de las piernas, facilitar la circulación sanguínea y reducir el cansancio y la inflamación de las piernas al finalizar la jornada.

Además, es importante que la silla tenga un respaldo que nos permita un buen apoyo lumbar pero si no llegáis bien al respaldo porque la profundidad del asiento es demasiada, podéis colocar un cojín para facilitar el apoyo lumbar en este, eso os permitirá relajar la musculatura y reducir la fatiga.

EQUIPO DE  TRABAJO

Evidentemente, cada uno nos arreglaremos con lo que tenemos en casa pero si tenemos la posibilidad de elegir, se recomienda trabajar con un PC con pantalla, teclado y ratón independientes.

En caso de que trabajemos con un dispositivo portátil, lo que se recomienda es que utilicemos únicamente la pantalla, situándola a una altura y distancia adecuadas, y que no utilicemos el touchpad y el teclado de este sino que conectemos un teclado y un ratón independientes, inalámbricos o no, para que no tengamos que mantener una postura de trabajo forzada de muñecas y antebrazos y para que podamos ajustar y adaptar dichos elementos a nuestras características personales y de espacio físico de trabajo. Sin embargo, aquellas personas que no tengan la posibilidad de conectar estos elementos y trabajar con la pantalla del portátil de forma independiente, que tengan en cuenta que la inclinación de la pantalla del portátil se puede ajustar y que ésta debería ser de unos 120° para facilitar que podamos verla de forma adecuada, sin mantener una postura de forzada de los hombros y la columna cervical.

PANTALLA

La parte superior de esta debe situarse en línea horizontal con los ojos de forma que podamos visualizar el centro de la pantalla entre la línea de visión horizontal y un ángulo de 60º bajo la misma. Para conseguir esto las pantallas tienen dispositivos de regulación pero si la nuestra no lo tiene, podemos colocarla sobre algún libro o paquete de folios para conseguirlo. En cuanto a la distancia de la pantalla respecto de los ojos, se recomienda que esté  a una distancia entre 40 y 70 cm.

Además, es importante que la pantalla esté limpia, trabajar con fondo claro y caracteres oscuros (polaridad positiva), y regular la luminosidad y contraste de los caracteres, así como el fondo de la pantalla, en función de la iluminación del entorno y del trabajo a realizar.

TECLADO Y RATÓN

Debe situarse delante del tórax, dejando unos 10cm. de espacio libre para el apoyo de antebrazos y muñecas (como he comentado en párrafos anteriores), y el ratón a derecha o izquierda de éste (en función e con qué mano lo manejemos), delante del hombro para poder utilizarlo sin forzar la postura de antebrazos, muñecas y dedos. Hay a quien le gusta utilizar reposamuñecas delante del teclado y/o el ratón, a mí, personalmente, no me gusta, considero que si habéis ajustado correctamente la altura de trabajo no son necesarios y, a mí, me resultan incómodos.

Otros aspectos a tener en cuenta son:

  • Iluminación: La iluminancia mínima recomendada para la lectura, escritura y otras tareas de oficina será de 500 lux.
  • Ruido: El nivel sonoro continuo será lo más bajo posible, no debiendo exceder de 55 decibelios si las tareas son difíciles y complejas.
  • Temperatura: ente 20 y 24, con una humedad de entre el 30% y el 70%
  • Ventilar a diario

Finalmente, es importante introducir pausas activas en la jornada que nos permitan reducir la carga física y la fatiga visual y con ellas la posibilidad de sufrir trastornos musculoesqueléticos (contracturas musculares, tendinitis, bursitis, etc.) y trastornos de la visión (lagrimeo, pesadez de párpados, escozor ocular, visión borrosa, cefaleas, etc.). Os dejo dos links que os van a  ayudar en estos dos aspectos:

  • un link con el que podéis acceder a una rutina de movilización y estiramientos musculares que he elaborado junto con MUTUALIA, que llevamos trabajando con las personas trabajadoras de sus empresas asociadas los últimos 3 años con excelentes resultados, y que estoy seguro de que os ayudará a prevenir la aparición de esas pequeñas pero incómodas molestias musculares. https://www.youtube.com/playlist?list=PL3pk2nRoHNI8oqWLiyaFs_v1GiJmP11Ua
  • un link a un artículo anterior de mi blog en que os propongo una sencilla rutina de gimnasia ocular para prevenir la aparición de esos pequeños pero molestos trastornos de la visión. https://www.ergobi.es/blog/gimnasia-ocular/  
CORRECTO


INCORRECTO

INSTRUCCIONES DEL DEPARTAMENTO DE SALUD Y OSAKIDETZA-SVS AL MÉDICO DE ATENCIÓN PRIMARIA SOBRE CÓMO GESTIONAR LA INCAPACIDAD TEMPORAL EN EL ACTUAL ESCENARIO DE PANDEMIA POR EL VIRUS COVID-19 (SARS-CoV-2)

Buenos días, os adjunto las últimas INSTRUCCIONES DEL DEPARTAMENTO DE SALUD Y OSAKIDETZA-SVS AL MÉDICO DE ATENCIÓN PRIMARIA SOBRE CÓMO GESTIONAR LA INCAPACIDAD TEMPORAL, con fecha 24 de Marzo.

Estas instrucciones se actualizarán periódicamente en caso necesario, ya que está en revisión permanente en función de la evolución y nueva información que se disponga de la infección por el nuevo coronavirus (SARS-CoV-2).

Espero que os sea de utilidad, saludos a todos y, por favor, quedaros en casa.

PROCEDIMIENTO DE ACTUACIÓN FRENTE A CASOS DE INFECCIÓN POR EL NUEVO CORONAVIRUS (SARS-CoV-2)

Buenos días, os adjunto el procedimiento de actuación elaborado por la Dirección General de Salud Pública del Ministerio de Sanidad , con fecha 15 de Marzo.

Este procedimiento se actualizará periódicamente en caso necesario, ya que está en revisión permanente en función de la evolución y nueva información que se disponga de la infección por el nuevo coronavirus (SARS-CoV-2).

Espero que os sea de utilidad, saludos a todos y, por favor, quedaros en casa.

MASCARILLAS CORONAVIRUS

Aquellos que sepan que tienen infección por el Covid-19, deben utilizar una mascarilla quirúrgica, que lo que va a hacer es impedir que el virus salga hacia el exterior

Los que no tienen infección por el Covid-19 , la mascarilla que tienen que utilizar es una P2 o FPP2, que lo que va a hacer es protegerles de la entrada del virus desde el exterior, guantes y gafas anti-proyecciones. En el caso de aquellos que trabajen en un entorno infectado, p.e. unidad de infecciosos, deberán utilizar una mascarilla P3 o FPP3, buzo, guantes y gafas anti-proyecciones o pantalla.

No obstante, solo se debe utilizar una mascarilla si se presenta síntomas respiratorios ‎‎(tos o estornudos), si se sospecha que se tiene infección por el Covid-19 ‎con síntomas leves o si se está cuidando de alguien de quien se sospeche ‎que está infectado.

PROTEGERSE DEL CORONAVIRUS

Qué tenéis que tener en cuenta:

  • Se trata de un virus de “gota media”, es decir, se transmite por vía respiratoria a través de gotas respiratorias (coloquilamente conocidos como “felipes”) capaces de recorrer una distancia aprox. de 1,5 m. antes de caer al suelo, por lo que es aconsejable mantener una distancia prudencial de 1,5m. con nuestros interlocutores.
  • La higiene de manos es la medida principal de prevención y control de la infección.
  • Evitar el uso de lentillas.
  • Cubrirse la boca y nariz al toser o estornudar con un pañuelo desechable, tirarlo en un contenedor de basura y lavarse las manos.
  • Si no se tiene pañuelo de papel, se debe toser o estornudar sobre el brazo en el ángulo interno del codo, con el propósito de no contaminar las manos.
  • La mascarilla de protección recomendada es una mascarilla autofiltrante tipo FFP2 o media máscara provista con filtro contra partículas P2, mejor desdechable que reutilizable
  • Se debe usar protección ocular con protección lateral (o mejor integrales) cuando haya riesgo de contaminación de los ojos a partir de salpicaduras o gotas (por ejemplo: sangre, fluidos del cuerpo, secreciones y excreciones).
  • En el caso de portadores (casos confirmados) deben llevar mascarillas quirúrgicas pero en ningún caso con válvula de exhalación, ya que en este caso el aire es exhalado directamente al ambiente sin ningún tipo de retención
  • Si se presentan síntomas compatibles como fiebre, tos seca, malestar general y fatiga, y en algunos casos problemas respiratorios (disnea o dificultad para respirar), llamar al 112, no acudir a Hospitales o Ambulatorios.

Fuente: https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov-China/documentos/Procedimiento_servicios_prevencion_riesgos_laborales_COVID-19.pdf

DIA MUNDIAL CONTRA EL CANCER

Hoy, 4 de Febrero, se celebra el Día Mundial contra el Cáncer, promovido por La Organización Mundial de la Salud, el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) y la Unión Internacional contra el Cáncer (UICC) con el objetivo de aumentar la concienciación y movilizar a la sociedad para avanzar en la prevención y control de esta enfermedad.

Se estima que uno de cada dos hombres y una de cada tres mujeres tendrá cáncer en algún momento de su vida. Cada año se diagnostican en el mundo más de 14 millones de casos nuevos y la enfermedad provoca 9,6 millones de muertes al año.

Con estas cifras, es muy probable que nosotros mismos o alguien de nuestra familia tengan cáncer en algún momento de sus vidas. Por eso se trata de una cuestión que nos afecta a todos.

Factores de riesgo

Existen muchos tipos de cáncer que una persona puede desarrollar, debido a causas múltiples. En muchos casos, los factores de riesgo no pueden modificarse, pero alrededor de un tercio de los casos de cáncer pueden evitarse reduciendo los factores de riesgo principales.

Factores de riesgo no modificables son la edad o la genética.

Los factores de riesgo que sí podemos controlar son, entre otros:

  • Consumo de alcohol, tabaco y drogas.
  • Alimentación y dieta.
  • Actividad y ejercicio físico.
  • Radiaciones o exposición a sustancias cancerígenas.
  • Determinadas infecciones.

Atentos a los síntomas más preocupantes…

Existen muchos tipos de cánceres y los síntomas varían de una persona a otra, pero es cierto también que algunos síntomas son muy significativos a los que hay que prestar atención, aunque la presencia en sí de uno o varios de estos síntomas no quiere decir que padezcamos cáncer. Siempre ante la duda, consultar con un médico:

  • Bultos o masas extrañas en cualquier parte del cuerpo.
  • Fatiga, cansancio, falta de aire o tos.
  • Sangrados o hemorragias imprevistas.
  • Pérdida de peso repentina o falta de apetito.
  • Dolor.
  • Complicaciones al tragar, al orinar o al realizar cualquier otra necesidad fisiológica.
  • Sudores nocturnos intensos.
  • Cambios en un lunar o manchas en la piel.
  • Cambios en las mamas.

¿Qué podemos hacer de la empresa?

Desde el ámbito laboral tenemos una oportunidad inmejorable de actuar para luchar contra esta enfermedad y prevenir su desarrollo mediante acciones de Promoción de la Salud, especialmente en el ámbito de la Alimentación Saludable, la Actividad Física moderada y/o el consumo de Tabaco y Alcohol.

En ERGOBI trabajamos intensamente, desarrollando acciones en estas tres líneas de intervención, acciones que abarcan desde sesiones formativas, informativas y/o divulgativas hasta la creación de grupos de apoyo, con el objetivo de prevenir la aparición de esta enfermedad y de mejorar la salud general y la calidad de vida de las personas trabajadoras de nuestras organizaciones.

SÍNDROME DE BURNOUT – FACTORES DESENCADENANTES

El síndrome de Burnout es en el resultado de un proceso de estrés crónico laboral y organizacional que termina en un estado de agotamiento emocional y de fatiga desmotivante para las tareas laborales.

Se diferencia del estrés como riesgo psicosocial en sus mayores efectos sobre el agota- miento emocional, más que en el físico, y su consiguiente pérdida de motivación laboral.

Este síndrome fue estudiado por Jackson y Maslach, quienes en 1986 lo definieron como “un síndrome de fatiga emocional, despersonalización y de un enriquecimiento personal reducido, que puede producirse entre individuos que trabajan en contacto directo con clientes o pacientes”. De hecho, la mayor incidencia se da entre profesionales sanitarios y de la enseñanza en la franja de edad de 30 a 50 años.

Las características que definen, por tanto, el síndrome de burnout y que permiten su identificación las podemos describir de la siguiente manera:

  • Agotamiento emocional: fatiga, pérdida de energía con disminución de los recursos emocionales.
  • Despersonalización: actitudes de insensibilidad y deshumanización, consistentes en actitudes negativas e incluso, a veces, de cinismo, hacia los receptores del servicio prestado por el trabajador.
  • Baja realización personal: frustración por  la forma de realizar el propio trabajo y los resultados conseguidos con él, que tienden a evaluarse de manera negativa y como una insuficiencia profesional propia.

FACTORES DESENCADENANTES

El origen reside en el entorno laboral y en las condiciones de trabajo. si bien, como es lógico, dependiendo de algunas variables de personalidad, sociodemográficas y/o individuales, pueden darse evoluciones diferentes en el desarrollo del burnout.

La exposición a factores de riesgo psicosocial, a fuentes de estrés en dosis nocivas y, en concreto, a variables como carga de trabajo, falta de control y autonomía, ambigüedad y conflicto de rol, malas relaciones en el trabajo , falta de apoyo social, falta de formación para desempeñar tareas, descompensación entre responsabilidad-recursos, etc., cuando se produce en trabajos en los que su contenido tiene unas demandas emocionales importantes y de prestación de servicios humanos, puede dar lugar a la aparición de un proceso de estrés crónico que desemboque en un daño para la salud del trabajador, el burnout.

Cualquier profesional con una gran vocación, que se entrega a su profesión, con altos niveles de idealismo profesional y que desarrolla su trabajo centrado en el trato hacia los demás puede desarrollar burnout. Sin embargo, ahí no residen las causas de las nocivas consecuencias para la salud que tiene desarrollar el burnout, sino que, además de factores individuales, son factores organizativos, de las condiciones de trabajo y de exigencias del servicio en las interacciones las que desencadenan e incrementan el daño a la salud si no se protege al individuo, entre otros,

FACTORES DE LA ORGANIZACIÓN

  • Estructura de la organización muy jerarquizada y rígida
  • Falta de apoyo instrumental
  • Exceso de burocracia
  • Falta de participación de los trabajadores
  • Falta de coordinación entre departamentos
  • Falta de formación
  • Falta de refuerzo o recompensa
  • Falta de desarrollo profesional
  • Relaciones conflictivas
  • Estilo de dirección inadecuado
  • Desigualdad percibida en la gestión de los RRHH

FACTORES DE LAS CONDICIONES DE TRABAJO

  • Sobrecarga de trabajo, exigencias emocionales
  • Descompensación entre responsabilidad y autonomía
  • Falta de tiempo para atender al usuario/cliente/alumno
  • Disfunción de rol
  • Carga emocional excesiva
  • Falta de control de los resultados de la tarea
  • Falta de apoyo social
  • Poca autonomía decisional
  • Estresores económicos
  • Insatisfacción en el trabajo

FACTORES DE LAS RELACIONES SOCIALES

  • Trato con usuarios difíciles o problemáticos
  • Relaciones conflictivas con clientes
  • Relaciones tensas, competitivas, con conflictos con compañeros y con usuarios
  • Falta de apoyo social
  • Falta de colaboración entre compañeros en tareas complementarias
  • Proceso de contagio social del burnout

FACTORES INDIVIDUALES

  • Sensibilidad emocional alta y necesidad de los otros
  • Alto grado de idealismo
  • Alto grado de empatía
  • Baja autoestima
  • Dedicación al trabajo
  • Elevada autoexigencia
  • Reducidas habilidades sociales
  • Tendencia a la sobre implicación emocional
  • Patrón de conducta de tipo A

Además, entre otros, sobrecarga de trabajo y/o ocupación poco estimulante, poca o nula participación en la toma de decisiones, falta de medios para realizar la tarea, excesiva burocracia, pérdida de identificación con lo que se realiza, percepción de que no se recibe refuerzo cuando el trabajo se desarrolla eficazmente, pero sí se puede producir castigo por hacerlo mal y/o baja expectativa de qué hacer para que el trabajo sea tenido en cuenta y valorado como merece.

Día Internacional de las Personas con Discapacidad

Hoy, 3 de diciembre, se celebra el Día Internacional de las Personas con Discapacidad con el objetivo de promover los derechos y el bienestar de las personas con discapacidad en todos los ámbitos de la sociedad, así como concienciar sobre su situación en todos los aspectos de la vida.

En el ámbito laboral, se considera trabajador discapacitado a aquella persona que debido a su situación de discapacidad reconocida, tiene dificultades para desempeñar y desarrollar determinadas actividades o tareas exigidas por su puesto de trabajo, dificultades de accesibilidad a las instalaciones de la empresa o en la adaptación del puesto de trabajo.

Por esto es necesario conocer la realidad de estos trabajadores y adecuar el entorno del trabajo, tanto en lo referente a los puestos como, en general, a las instalaciones de la empresa, ya que solo así podremos logar una integración en el trabajo de las personas con discapacidad.

Es evidente que el hecho de que existan diferentes tipos de discapacidades y de diferentes grados de afectación dificulta dar una solución global o conjunta al colectivo, pero este hecho no debe hacernos desistir en el esfuerzo por lograr una integración total de los trabajadores discapacitados en las empresas.

Desde Ergobi ayudamos a las empresas a implantar políticas de integración laboral de personas discapacitadas , teniendo en cuenta sus habilidades y capacidades, sin dejarnos llevar por los estereotipos, sin caer en los prejuicios negativos sobre su productividad y contribuyendo de esta forma a la reducción de las altas tasas de desempleo que afectan al colectivo.

INICIAMOS UNA NUEVA ETAPA

Hoy iniciamos una nueva etapa, gracias a la confianza que ha depositado MUTUALIA en nuestras capacidades, nuestra experiencia y en nuestro equipo, con un proyecto a medio plazo que nos va dotar de la estabilidad necesaria para afianzarnos y logar los objetivos que nos marcamos hace ya más de 6 años.

6 años en los que han habido momentos de alegría pero también de tristeza incluso en los que en alguna ocasión hemos estado a punto de arrojar la toalla pero, afortunadamente, siempre han aparecido personas, en ocasiones inesperadas, que nos han ayudado a levantarnos, continuar luchando y que nos han apoyado durante todo este recorrido, gracias, gracias, gracias a todos, especialmente a Lou, Fermín, Mari Mar, Javi, Fernando, Silvia, Iñigo, Ramón, Isma e Iñaki.

Pero hoy todo eso queda atrás e iniciamos una nueva etapa, retomamos con MUTUALIA la actividad TALLER DE TONIFICACIÓN Y DESCARGA MUSCULAR, con el objetivo de reducir la incidencia de los trastornos musculoesqueléticos apostando, una vez más, por la innovación para lograr una reducción de absentismo y una mejora del bienestar y de la calidad de vida de las personas trabajadoras de sus empresas asociadas através de la PROMOCIÓN DE LA SALUD EN EL TRABAJO (PST).